Reciclando nos salvamos todos

Reciclando nos salvamos todos

Con el paso de los años el planeta tierra, la única nave espacial que tenemos para vivir  está sufriendo mucho, a pesar del esfuerzo, aún faltan muchas cosas por hacer para salvarlo y por consiguiente salvarnos también los seres vivos que habitamos en ella; una de esas cosas que podemos hacer es reciclar. 

Existen muchos materiales que una vez desechados se pueden reutilizar, es decir darle una segunda vida y con ello le damos también al planeta una segunda oportunidad; no tenemos que ser expertos, con tan sólo tener conciencia de que reciclando contribuimos a la disminución de emisión de gases tóxicos que afectan el ambiente, con eso  ya estamos ayudando. 

Material que puedes utilizar en casa para reciclar

La variedad de material que hay para que sea reutilizado es muy interesante, sin embargo en casa tenemos los más comunes, o por lo menos los que más conocemos que pueden servir para otros oficios y con esto ya estamos contribuyendo de manera muy sencilla a mejorar nuestra calidad de vida. 

El papel por ejemplo es uno de esos materiales, este es uno de los más usados; estadísticas señalan que  cerca de un 35% de los desperdicios que desechamos es papel, por tanto si usamos archivos digitales ya mermamos su consumo y por tanto algunos árboles salvaran su vida; también si usamos papel artesanal frenamos la tala de los pulmones naturales del mundo. 

El aluminio es otro de esos materiales que comúnmente manejamos en casa, las latas de bebidas gaseosas y de cerveza tienen múltiples usos uno de ellos es que la podemos tener en nuestro escritorio como portalápices, o como una maceta o macetero, con toda seguridad allí se verán mejor que aplastadas en las calles, afectando en ambiente. 

Las botellas plásticas son otro problema para el ambiente, sin embargo sabiéndolo dar otro uso, ya se disminuye la contaminación; por ello si tienes alguna de estas cosas en casa, puedes usarla de regadera para tus plantas, e incluso como recipiente para los huertos  hogareños o para guardar tus cosas pequeñas, esas que se pierden con facilidad.